En estos días volvió mi sensación recurrente: muchas cosas me joden, seré yo?
Se acerca el mundial, y las empresas de Tv por cable te ofrecen hasta un chino que te apantalle, con tal de que no te cambies de proveedor y que les compres el paquete X que te sale baratito.
Yo me pregunto: cuando había TV abierta, la idea era que teniendo TV por cable ya no tenías publicidades molestas, entonces veías tranquilo tus programas y por la falta de publicidad pagabas un abono? Digo, porque ahora en el cable hay publicidad, y no estoy pagando menos, de hecho no estoy seguro todavía de la utilidad de tener canales más allá del 70, es un zapping raro ese.
Hace unos meses subieron los LCD, por un impuesto con el que facilitarían la producción en Tierra del Fuego. Ahora bajaron un poco, pagando con ciertos bancos, y te los ofrecen en 50 cuotas en pesos. Con una inflación cercana al 2.5% mensual, quién va a bancar la diferencia a 4 años? No será el gobierno Nacional que está haciéndonos la gran "qué bien que está el país, comprate un lcd y mirá el mundial y no jodas" ?
En Capital Federal se oponen a que se usen las pistolas Taser, que descargan electricidad, sin matar a la víctima. El fundamento es porque son similares a los aparatos de tortura, y pueden causar más daño.
A nadie le preocupa, digo yo, que la policía de provincia pueda llevar armas de fuego? Porque creo que yo les daría esos martillitos inflables que se usan en los casamientos, cuando llega el carnaval y estamos todo borrachos.
Al baterista de Callejeros ahora lo indagan por una planta de marihuana que tenía en el patio. No sería más práctico que le pregunten cómo hizo para prender fuego a la mujer? Digo, qué se yo, es como atropellar a 5 personas, pero que te sancionen por tener el registro vencido.
Tenemos un juez, Faggionatto Marquez, que tenía bajo su custodia un campo sembrado con soja. Le dió pena que se perdiesen tantas plantitas, así que le encargó a la policía que venda la soja. Práctico, no? Podríamos vender también los coches incautados, las motos, incluso la droga, sería lindo que también tengamos 50 cuotas, no?
Por suerte está bajando la temperatura, con lo que tendremos menos dengue. No sería bueno entonces itentar reventar a los mosquitos antes de que vuelvan? Ahh no? Claro, ahora con el frío viene la gripe A.
jueves, 25 de marzo de 2010
miércoles, 10 de marzo de 2010
Recuerdo
Hoy hablaba un ratito con Tita, ya saben de quién les hablo...
Me vino a la mente el tema de los recuerdos, y especialmente sobre alguien en especial. Paso a contarles, entonces:
Yo fui criado en Brasil, pese al hecho de haber nacido aquí, con lo cual estuve un poco distante del resto de mi familia, aunque debo admitir que mis viejos siempre se preocuparon por llevar abuelas y tías a Salvador para pasar semanas o meses con nosotros.
Como hijo único, me resultó importante saber que las fronteras de mi familia se extendían más allá de mis viejos, que no éramos una especie de Andorra, chiquitos y rodeados, sino que había más gente con la que me unían lazos de sangre, pero en otro lugar.
Siempre me pregunté si el tiempo transcurrido junto a la familia es directamente proporcional a cuánto queremos a cada uno de sus miembros, capisce? O sea: si te crió una tía, y la veías todos los días, es de suponer que la quisieras más, por sobre otra tía que sólo veías en navidad y que te regalaba medias? Claro que tal vez el hecho de las medias empeoraba todo, puede ser.
En el caso de mi abuelo, no fue así. No conocí a mi abuelo paterno, él ya se había muerto para cuando yo nací. Me imaginé luego que mi viejo tal vez sufrió esto, por la imposibilidad de presentarle al nieto y compartir algo tan bonito. Pero esto fue después, mientras tanto, y pese a vivir en otro país, pude conocer a mi abuelo materno. Según me contaron luego, era un tano trabajador, fanático enardecido de San Lorenzo, que según mi abuela "iba a la cancha y se quedaba como los pollos, parado bajo la lluvia mirando el partido con el traje puesto". Qué tiempos serían esos, en que un tipo iba a ver fútbol con un traje, no?
Más allá de su fanatismo por San Lorenzo, supe luego que hacía de todo: pintaba, hacía trabajos de carpintería, etc. Un tipo trabajador, pero sobre todo, un tipo bueno. Yo no lo conocí desde esta visión, apenas supe que era de San Lorenzo cuando fuí mayor, de hecho no me atrae el fútbol, salvo por la selección, pero lo remarcable de mi abuelo fue lo mucho que quedó en mis recuerdos, y el poco tiempo que pude compartir con él.
Si me preguntan por él, mi relato puede durar un minuto, o una hora, pero los hechos no habrán ocupado más que una o dos horas de nuestras vidas. Tengo un sólo recuerdo de mi abuelo, recuerdo un solo día que pasamos juntos. Me muestran fotos en las que me tiene en brazos, con cara de orgullo, pero de eso nada, era pequeño, me imagino. Lo mio sigue en ese día, en esas horas, y nada más.
Pese a la lógica, esa proporcionalidad entre cariño y tiempo compartido no se dió jamás. Con ese único recuerdo que tengo de Angel (así se llamaba) me basta y me sobra para emocionarme pensándolo. La cosa era simple: mis abuelos vivían en Vicente Lopez, en Roca y Maipú, y mi abuelo me llevó caminando hasta la heladería EL Lido, en la esquina de Libertador. Me compró un helado, y yo tomé los sabores que tomé toda mi vida desde ese instante: limón y dulce de leche. Una combinación tal vez poco feliz, pero para mí es con gusto a mi abuelo, es todo un recuerdo gustativo que dispara otros, más complejos.
Tomamos el helado, pero no ahí, subimos las escaleras del paso a nivel, y esperamos a que pasen los trenes, cucurucho en mano, y con dos servilletas, como siempre. Me fascinaban los trenes, porque en Brasil no había, y a los aviones ya los conocía. Al terminar el espectáculo, volvimos caminando.
Con el paso del tiempo me enteré que el tiempo que vivimos juntos fue breve porque Angel sufría del corazón, y le habían prohibido caminar mucho, comer mucho, especialmente sal y dulces en exceso. Me contaron que alguna vez lo delaté sin querer, contando nuestra actividad preferida. También me contaron que a él le gustaba tanto el dulce de leche, que lo compraba y comía a escondidas.
No tuve más de él, pero no me quejo. Muchas veces pasé nuevamente por El Lido, me dolió ver que lo cerraban, pero ese recuerdo, el de ese día, es uno de los más agradables de mi vida.
Me vino a la mente el tema de los recuerdos, y especialmente sobre alguien en especial. Paso a contarles, entonces:
Yo fui criado en Brasil, pese al hecho de haber nacido aquí, con lo cual estuve un poco distante del resto de mi familia, aunque debo admitir que mis viejos siempre se preocuparon por llevar abuelas y tías a Salvador para pasar semanas o meses con nosotros.
Como hijo único, me resultó importante saber que las fronteras de mi familia se extendían más allá de mis viejos, que no éramos una especie de Andorra, chiquitos y rodeados, sino que había más gente con la que me unían lazos de sangre, pero en otro lugar.
Siempre me pregunté si el tiempo transcurrido junto a la familia es directamente proporcional a cuánto queremos a cada uno de sus miembros, capisce? O sea: si te crió una tía, y la veías todos los días, es de suponer que la quisieras más, por sobre otra tía que sólo veías en navidad y que te regalaba medias? Claro que tal vez el hecho de las medias empeoraba todo, puede ser.
En el caso de mi abuelo, no fue así. No conocí a mi abuelo paterno, él ya se había muerto para cuando yo nací. Me imaginé luego que mi viejo tal vez sufrió esto, por la imposibilidad de presentarle al nieto y compartir algo tan bonito. Pero esto fue después, mientras tanto, y pese a vivir en otro país, pude conocer a mi abuelo materno. Según me contaron luego, era un tano trabajador, fanático enardecido de San Lorenzo, que según mi abuela "iba a la cancha y se quedaba como los pollos, parado bajo la lluvia mirando el partido con el traje puesto". Qué tiempos serían esos, en que un tipo iba a ver fútbol con un traje, no?
Más allá de su fanatismo por San Lorenzo, supe luego que hacía de todo: pintaba, hacía trabajos de carpintería, etc. Un tipo trabajador, pero sobre todo, un tipo bueno. Yo no lo conocí desde esta visión, apenas supe que era de San Lorenzo cuando fuí mayor, de hecho no me atrae el fútbol, salvo por la selección, pero lo remarcable de mi abuelo fue lo mucho que quedó en mis recuerdos, y el poco tiempo que pude compartir con él.
Si me preguntan por él, mi relato puede durar un minuto, o una hora, pero los hechos no habrán ocupado más que una o dos horas de nuestras vidas. Tengo un sólo recuerdo de mi abuelo, recuerdo un solo día que pasamos juntos. Me muestran fotos en las que me tiene en brazos, con cara de orgullo, pero de eso nada, era pequeño, me imagino. Lo mio sigue en ese día, en esas horas, y nada más.
Pese a la lógica, esa proporcionalidad entre cariño y tiempo compartido no se dió jamás. Con ese único recuerdo que tengo de Angel (así se llamaba) me basta y me sobra para emocionarme pensándolo. La cosa era simple: mis abuelos vivían en Vicente Lopez, en Roca y Maipú, y mi abuelo me llevó caminando hasta la heladería EL Lido, en la esquina de Libertador. Me compró un helado, y yo tomé los sabores que tomé toda mi vida desde ese instante: limón y dulce de leche. Una combinación tal vez poco feliz, pero para mí es con gusto a mi abuelo, es todo un recuerdo gustativo que dispara otros, más complejos.
Tomamos el helado, pero no ahí, subimos las escaleras del paso a nivel, y esperamos a que pasen los trenes, cucurucho en mano, y con dos servilletas, como siempre. Me fascinaban los trenes, porque en Brasil no había, y a los aviones ya los conocía. Al terminar el espectáculo, volvimos caminando.
Con el paso del tiempo me enteré que el tiempo que vivimos juntos fue breve porque Angel sufría del corazón, y le habían prohibido caminar mucho, comer mucho, especialmente sal y dulces en exceso. Me contaron que alguna vez lo delaté sin querer, contando nuestra actividad preferida. También me contaron que a él le gustaba tanto el dulce de leche, que lo compraba y comía a escondidas.
No tuve más de él, pero no me quejo. Muchas veces pasé nuevamente por El Lido, me dolió ver que lo cerraban, pero ese recuerdo, el de ese día, es uno de los más agradables de mi vida.
miércoles, 24 de febrero de 2010
Japenin !

Dame una T !!!
Dame una I !!!
Dame otra T !!!
Dame una A !!!
Qué quedó????? TITA !!!!!
Qué quedó???? TITA !!!!!!!!!!!!!!
Feliz cumpleaños Tita querida !
Se habla acerca de las amigas de nuestras mujeres, novias, amantes, confusiones, y normalmente son seres accesorios, en algunas oportunidades útiles, y en otras obstaculizan la misión.
En este caso, resulta que Tita resultó ser una amiga, que se des-accesorizó, para convertirse en principal, todo en base a su carisma, espontaneidad, a lo bien que baila y lo bien que le sale el delfín en la pileta.
Feliz cumpleaños Tita !
P.S. Terrabusi, Kraft Foods o quien corresponda de ningún modo sponsorea este blog, ni está de acuerdo con las imágenes en él reproducidas, y no es su intención asociarlas con su benemérito producto Tita, que no es el mismo ni guarda relación con la benemérita Tita, si bien algunos dicen que es más dulce que una galletita, pero es una apreciación subjetiva y unilateral que la empresa no respalda, ni promueve.
Pssst !!
Vaya, pase por lo de Tita y diga que viene de parte mía, para el convite, recuerde que si un servidor está, el burbujeante néctar está asegurado.
viernes, 12 de febrero de 2010
Ya es demasiado !
jueves, 11 de febrero de 2010
San Hidelberto
Y si, a mi me pintó festejar el día de San Hidelberto, patrono de las alpargatas de carpincho. Muchos dirán que no lo conoce nadie, o que las alpargatas de carpincho dan calor. Esos no saben nada, como tampoco saben nada los que salen como locos en ojotas a gritar "vivasanbalentín" y compran jazmines medio reventados por el calor, la docena a veinte pesos.
Escuchame una cosita: si caemos en la pavada de comprar chocolates en verano por Sanba (lentín) somos unos salames y merecemos el infierno, o el subte con 43° bien apretadito, que dicen que es similar. Tampoco me parece justo que comulguemos a las florerías y puestitos de flores callejeros a sufrir la vejación de pagar una fortuna por un ramito que hace dos días tenía un costo inferior al del perejil.
Es que uno se pudre, se le agota la paciencia, los nervios se arremolinan e invaden nuestras ideas, privándonos de la poca voluntad que teníamos, para terminar comprando un lanzallamas y dedicarnos a quemar puestitos de flores.
Basta de corazoncitos porque es 14 de febrero, basta de las pobres y patéticas notas de los noticieros al respecto (si sos periodista y te toca hacerlas, te anoticio sobre algo: te tienen muy poco cariño).
Nada más efímero que una flor, y nada más inútil que escoger una fecha, basándonos en una costumbre foránea, para hacer un convite a una dama. Ya lo dije yo alguna vez: vamos a terminar tirando petardos en un McDonalds el 4 de julio, vestidos de Uncle Sam, y nos va a invadir Uruguay.
Si no es Halloween, con la campaña lobotomizadora que hace que los niños autóctonos digan "truco o treta, dame el chocolate o te rompo la jeta" (versión de provincia), o las calabazas recortadas prolijamente que no duran ni 10 segundos en provincia, porque la gente sabe lo que vale semejante zapallo, si no son estas estupideces, vienen otras.
Resulta que festejamos el día del amigo en ese preciso día porque los yanquis, supuestamente, llegaron a la luna en ese día. Dejate de joder ! Usemos la fecha del cumpleaños del Negro Fontanarrosa, y festejemos un verdadero día del amigo con un asado.
Me calenté, ya se me va a pasar.
Escuchame una cosita: si caemos en la pavada de comprar chocolates en verano por Sanba (lentín) somos unos salames y merecemos el infierno, o el subte con 43° bien apretadito, que dicen que es similar. Tampoco me parece justo que comulguemos a las florerías y puestitos de flores callejeros a sufrir la vejación de pagar una fortuna por un ramito que hace dos días tenía un costo inferior al del perejil.
Es que uno se pudre, se le agota la paciencia, los nervios se arremolinan e invaden nuestras ideas, privándonos de la poca voluntad que teníamos, para terminar comprando un lanzallamas y dedicarnos a quemar puestitos de flores.
Basta de corazoncitos porque es 14 de febrero, basta de las pobres y patéticas notas de los noticieros al respecto (si sos periodista y te toca hacerlas, te anoticio sobre algo: te tienen muy poco cariño).
Nada más efímero que una flor, y nada más inútil que escoger una fecha, basándonos en una costumbre foránea, para hacer un convite a una dama. Ya lo dije yo alguna vez: vamos a terminar tirando petardos en un McDonalds el 4 de julio, vestidos de Uncle Sam, y nos va a invadir Uruguay.
Si no es Halloween, con la campaña lobotomizadora que hace que los niños autóctonos digan "truco o treta, dame el chocolate o te rompo la jeta" (versión de provincia), o las calabazas recortadas prolijamente que no duran ni 10 segundos en provincia, porque la gente sabe lo que vale semejante zapallo, si no son estas estupideces, vienen otras.
Resulta que festejamos el día del amigo en ese preciso día porque los yanquis, supuestamente, llegaron a la luna en ese día. Dejate de joder ! Usemos la fecha del cumpleaños del Negro Fontanarrosa, y festejemos un verdadero día del amigo con un asado.
Me calenté, ya se me va a pasar.
miércoles, 10 de febrero de 2010
Basta de improvisados
Dijo Clarín recién:
Detuvieron al baterista de Callejeros porque quiso matar a su esposa quemándola
16:31|Luego de una pelea, Eduardo Vázquez roció a la joven con alcohol de quemar y le prendió fuego. La mujer, de 29 años, está internada en el hospital Santojanni y su estado es grave: tiene el 70% del cuerpo quemado.
A ver, señores, si dejamos algo en claro: parece mentira que en pleno siglo XXI un pirómano que se precie no sepa que para quemar el 100% de la víctima hace falta otro tipo de combustible. Basta de estos asesinos improvisados, que por ahorrar unos pesos utilizan alcohol metílico para hacer el trabajo de la nafta. Yo pensé que después del pequeñísimo y desprolijo hecho de Cromagnon, este señor había aprendido a hacer las cosas bien. Pues no, ahora nos demuestra lo que es, un improvisado. Verguenza !miércoles, 3 de febrero de 2010
Cómo me rompe soberanamente las pelotas esta gente corporativa que se reúne para decidir si le pone azúcar o edulcorante al café... Ahora hay gente a la que le pedís una reunión y te dice que se la pidas por mail, así envía mails a los otros integrantes para ponerse de acuerdo. Para qué querés que te mande un mail si te estoy hablando ahora por teléfono? Ehhh ????
Ayer me ofrecieron un café, y me preguntaron "le ponés sweetener?". Les juro que fue así. Miré a la señora que me lo preguntó, casi con odio, quise empezar con una frase como "mirá gordi, si le decís sweetener no todos te entienden, porque endulzante también es el azucar, solo que los yanquis le dicen asi" pero no, sin embargo me dio tanta bronca que recordé haber visto que el "sweetener" era un sobrecito de Hileret, así que con maldad le pregunté: "ahhh si, no uso azucar, Splenda tenés?". Tomá tilinga del ass !
Resulta que el Splenda es un edulcorante natural similar al azucar en sabor, pero sin las calorias, furor en estados unidos, como el Stevia, que se saca de una planta cultivada principalmente en Paraguay. Yo estas cosas las conozco porque tienen que ver con mi trabajo, pero no me digas "sweetener" si el producto que tenés lo compraste en el chino de acá a la vuelta !!!!!!!!!
Esta nueva clase de tilingos, que he descubierto muy a mi pesar con el paso de los días y meses laborales, se expresa con frases del tipo "vos tenés una expertise verdaderamente outstanding". No será que "tenés muy buena experiencia" es menos extravagante y más preciso? Además es más eficiente, ahorra tiempo y facilita la comunicación.
Seré yo que me estoy desfasando de la onda cucurucho en la frente, y tendría que empezar a hablar de head count, budget, profit, etc. en vez de mis palabras de cabotaje? O el cabotaje lo tienen ellos, tilingos que después van y hacen la cola en la verdulería como todo hijo de vecino para comprar perejil?
Si hay algo que me parece poco cortés, es hablar en otro idioma frente a alguien, o cuchichear secretos frente a terceros. Bueno, algo similar es esto, de utilizar términos que si bien yo puedo entender gracias a que mis viejos me enviaron más veces a inglés que a ducharme, no todo el mundo tiene la obligación de comprender.
Me dan ganas de aprender japonés para empezar a mechar en los mails la terminología nipona y luego mirarlos y decirles como aquella vez nos dijo ese rotisero campeón a mí y a mi amigo Leo cuando le pedimos asado y nos recomendó vacío: "ehh pibe, sos pollo nuevo que no volás? ".
Yo podré ser burgués, pero intento siempre ser gentil y educado. Esta pavada de meter términos marketineros al business me parece una es tu pi dez. Digo business y casi todos lo comprenden, pero el resto me parece ofensivo, me irrita, saca lo peor de mí y me lleva a intentar ridiculizar a quien lo dice.
Listo, y ya me calenté.
Ayer me ofrecieron un café, y me preguntaron "le ponés sweetener?". Les juro que fue así. Miré a la señora que me lo preguntó, casi con odio, quise empezar con una frase como "mirá gordi, si le decís sweetener no todos te entienden, porque endulzante también es el azucar, solo que los yanquis le dicen asi" pero no, sin embargo me dio tanta bronca que recordé haber visto que el "sweetener" era un sobrecito de Hileret, así que con maldad le pregunté: "ahhh si, no uso azucar, Splenda tenés?". Tomá tilinga del ass !
Resulta que el Splenda es un edulcorante natural similar al azucar en sabor, pero sin las calorias, furor en estados unidos, como el Stevia, que se saca de una planta cultivada principalmente en Paraguay. Yo estas cosas las conozco porque tienen que ver con mi trabajo, pero no me digas "sweetener" si el producto que tenés lo compraste en el chino de acá a la vuelta !!!!!!!!!
Esta nueva clase de tilingos, que he descubierto muy a mi pesar con el paso de los días y meses laborales, se expresa con frases del tipo "vos tenés una expertise verdaderamente outstanding". No será que "tenés muy buena experiencia" es menos extravagante y más preciso? Además es más eficiente, ahorra tiempo y facilita la comunicación.
Seré yo que me estoy desfasando de la onda cucurucho en la frente, y tendría que empezar a hablar de head count, budget, profit, etc. en vez de mis palabras de cabotaje? O el cabotaje lo tienen ellos, tilingos que después van y hacen la cola en la verdulería como todo hijo de vecino para comprar perejil?
Si hay algo que me parece poco cortés, es hablar en otro idioma frente a alguien, o cuchichear secretos frente a terceros. Bueno, algo similar es esto, de utilizar términos que si bien yo puedo entender gracias a que mis viejos me enviaron más veces a inglés que a ducharme, no todo el mundo tiene la obligación de comprender.
Me dan ganas de aprender japonés para empezar a mechar en los mails la terminología nipona y luego mirarlos y decirles como aquella vez nos dijo ese rotisero campeón a mí y a mi amigo Leo cuando le pedimos asado y nos recomendó vacío: "ehh pibe, sos pollo nuevo que no volás? ".
Yo podré ser burgués, pero intento siempre ser gentil y educado. Esta pavada de meter términos marketineros al business me parece una es tu pi dez. Digo business y casi todos lo comprenden, pero el resto me parece ofensivo, me irrita, saca lo peor de mí y me lleva a intentar ridiculizar a quien lo dice.
Listo, y ya me calenté.
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